Regularización de capitales y origen de fondos
Construimos el expediente que acredita de dónde viene cada euro, con el nivel de detalle que exigen bancos y administraciones.
Analizamos operaciones, registros contables y documentación de soporte para reconstruir lo que realmente ocurrió. El resultado no es una opinión: es una cadena de evidencia en la que cada cifra remite al documento que la sostiene.

El detalle de cada apartado se ajusta al caso, pero la estructura del encargo y los criterios de trabajo son siempre estos.
Señales de que este servicio le corresponde
Una auditoría de cuentas emite una opinión sobre si los estados financieros reflejan la imagen fiel, trabajando por muestreo y con un umbral de materialidad. Una auditoría forense parte de una pregunta concreta y examina de forma exhaustiva las operaciones relacionadas con ella, porque el destinatario del informe puede ser un tribunal y no admite muestreo.
Sí. En ese escenario coordinamos el alcance con su dirección letrada para que el informe responda exactamente a los puntos controvertidos y respete los plazos procesales.
Es lo habitual. Trabajamos con la documentación disponible, dejamos constancia expresa de qué falta y de cómo esa ausencia limita cada conclusión. Un informe que no declara sus límites no resiste una revisión adversa.
Construimos el expediente que acredita de dónde viene cada euro, con el nivel de detalle que exigen bancos y administraciones.
Informes periciales redactados para ser leídos por un juez: metodología explícita, evidencia indexada y conclusiones que no se desbordan.
Seguimos el dinero por donde haya pasado: cuentas, sociedades interpuestas y cadenas de bloques, hasta donde llegue la evidencia.

La evaluación preliminar es confidencial, sin compromiso y con respuesta en un máximo de 48 horas laborables.