Auditoría forense financiera
Determinamos qué ocurrió, cuándo, por qué importe y con qué respaldo documental, con un nivel de detalle que soporta una revisión adversa.

Reconstruimos operaciones, acreditamos el origen de los fondos y documentamos cada conclusión con soporte verificable, para que sus decisiones se apoyen en hechos comprobables y no en estimaciones.
Cada encargo se acota por escrito antes de empezar. Sabrá desde el primer día qué preguntas responderá el informe y qué no puede afirmarse con la documentación disponible.
Determinamos qué ocurrió, cuándo, por qué importe y con qué respaldo documental, con un nivel de detalle que soporta una revisión adversa.
Construimos el expediente que acredita de dónde viene cada euro, con el nivel de detalle que exigen bancos y administraciones.
Informes periciales redactados para ser leídos por un juez: metodología explícita, evidencia indexada y conclusiones que no se desbordan.
Seguimos el dinero por donde haya pasado: cuentas, sociedades interpuestas y cadenas de bloques, hasta donde llegue la evidencia.
Programas de cumplimiento que funcionan en el día a día, no manuales que solo se abren cuando llega la inspección.
Una segunda lectura independiente de su cartera y su estructura: qué está pagando realmente, qué riesgo asume y qué exposición regulatoria arrastra.
No son valores de folleto: determinan qué trabajos aceptamos, cómo facturamos y qué escribimos en los informes.
No gestionamos patrimonios ni comercializamos productos financieros. Nuestro único producto es el análisis, y eso elimina cualquier conflicto de interés sobre las conclusiones que le entregamos.
Cada cifra de nuestros informes remite al documento que la sostiene. Sin saltos lógicos, sin supuestos sin declarar y sin conclusiones que no puedan reproducirse.
Redactamos pensando en quien va a examinar el informe con intención de refutarlo: un tribunal, un regulador o un comité. Metodología explícita y límites declarados.
Compartimentación de la información por encargo, canales cifrados y acuerdo de confidencialidad firmado antes de la primera reunión de trabajo.
Un informe forense se juzga por su método. Este es el nuestro, y está publicado para que pueda contrastarlo antes de contratarnos.
Delimitamos por escrito el objeto, el periodo y las preguntas concretas que el trabajo debe responder. Un encargo mal acotado produce un informe que no sirve a nadie.
Inventariamos las fuentes disponibles y su procedencia: contabilidad, extractos, contratos, registros públicos, correspondencia y datos en cadena. Todo queda registrado con su origen.
Normalizamos, conciliamos y ordenamos cronológicamente las operaciones. Es la fase que convierte un conjunto de documentos dispersos en una secuencia verificable.
Contrastamos hipótesis contra la evidencia, cuantificamos los importes afectados y determinamos hasta dónde llega cada conclusión. Lo que la prueba no sostiene, no se afirma.
Entregamos un documento con metodología explícita, evidencia indexada y limitaciones declaradas. Y lo defendemos técnicamente ante quien deba examinarlo.
Patrimonios con componente internacional que necesitan orden documental, acreditación de origen de fondos o una revisión independiente.
Soporte pericial económico y contable en litigios, arbitrajes y procedimientos administrativos, coordinado con la estrategia procesal.
Investigaciones internas independientes cuando el órgano de administración necesita un análisis que no dependa de la propia dirección.
Respuesta técnica documentada a requerimientos de entidades financieras, auditores externos u organismos de supervisión.
Revisión independiente de carteras, costes y estructuras, sin conflicto de interés con los gestores que ya intervienen.
Diseño, implantación y prueba independiente de programas de prevención de blanqueo proporcionados al riesgo real.
La auditoría de cuentas opina sobre si los estados financieros reflejan la imagen fiel, trabajando por muestreo. La auditoría forense parte de una pregunta concreta y examina de forma exhaustiva las operaciones relacionadas con ella, porque su destinatario puede ser un tribunal.
Sí. Coordinamos el alcance con su dirección letrada para que el informe responda a los puntos efectivamente controvertidos y se ajuste a los plazos procesales.
En la evaluación inicial basta con una descripción del asunto y un inventario aproximado de la documentación disponible. Tras esa conversación le indicamos por escrito qué se necesita, en qué orden y qué puede hacerse sin ello.
Firmamos acuerdo de confidencialidad antes de la primera reunión de trabajo, compartimentamos la información por encargo y empleamos canales cifrados para el intercambio de documentación.
Sí. Buena parte de los encargos tiene componente internacional. Trabajamos sobre documentación de varias jurisdicciones y, cuando el asunto exige actuación local, nos coordinamos con profesionales del país correspondiente.

La evaluación preliminar es confidencial, sin compromiso y con respuesta en un máximo de 48 horas laborables.